dimecres, 28 de gener de 2009

Vivir, no es más que darle a los actos un sello propio y marcar las experiencias como realizadoras de los sueños trazados, muchas veces nos desilusionamos de este mundo que nos lleva abruptamente por caminos en los que se nos hace imposible caminar, por lugares a los que remotamente queremos llegar pero por los que obligatoriamente debemos pasar y cuando las condiciones son así, no queda mas que encontrar descanso para la mente que se rehúsa a creer en una realidad tan indeseablemente cruda pero cuando se encuentran limitaciones irracionales hasta para el vuelo de la imaginación ¿como continuar atado a este mundo, tan lleno de falsedad? ¿Cómo entender que es posible restringir los sueños de alguien más y arrebatarle lo único que hace a la sociedad al menos un poco más racional “sus derechos humanos”?Para soñar basta con cerrar los ojos sin dormirse, con llevar el espíritu a esa realidad paralela que todos sin importar sus sentimientos deben tener hasta en sus mas profundos anhelos y son estos, precisamente los sueños, los que hacen al hombre mas humano o menos salvaje y aun así nadie tiene el poder suficiente para arrancar con una sentencia respetable, la forma de ver el mundo que ha cultivado alguien durante su vida entera haciendo referencia mas exacta al cuento de Marguerite Yourcenar “Como se salvó Wang Foo” en donde la vida de un pintor anciano se le es quitada por mostrar en sus pinturas realidades utópicas que hicieron ver al mundo como la obra de arte mas preciosa y es que sin importar las razones, los derechos del hombre deben ser respetados pues son estos mismos los limites que cada persona tiene para su propia realización, es la barrera que nos separa y nos permite respetar a los demás sin importar sus condiciones.No hay razones que valgan lo suficiente como para despojar a alguien de sus sueños naturales, y sin importar el daño causado no se debe aplicar el mismo castigo como se ha dicho siempre violencia genera mas violencia y al igual rencor genera mas rencor, vivir se convierte en una osadía cuando los derechos humanos se ven tan vulnerables tan escasos y a la vez tan inhumanos, fáciles de ceder ante la violencia y difíciles de encontrar. Wang Foo no se salvó de la crueldad que busca hacerse pasar por justicia, descubrió que solo en sueños se es feliz y que hasta la muerte resulta siendo mas dulce que la vida sencilla que busco vivir y es que ni ahora ni nunca se le a dado importancia al único privilegio que gozamos por el solo hecho de ser “humanos” el que se considera universal e igualitario necesario para todos pero invisible ante los ojos de muchos, y se considera que el fin justifica los medios para justificar actos de barbarie pero si quienes los cometen no son consientes ni de sus palabras ahora como lo van a ser de sus actos, si se tildan de justos por su rica moral como hacerlos caer en cuenta de que Maquiavelo fue el único que reconoció su esencia amoral que no lo hizo nunca acreedor de la impunid...

1 comentari:

Rosabel, Elena, Andrea, Juan Antonio, María, Nestor, Paula R. Raquel, Cristina, Alex, Carlos, Eva, Paula L. Alejandro, Sergio y Moisés ha dit...

Fue aquí ese primer comentario que te hice y que no salió. En hora buena (se escribe junto pero lo separo para darle más énfasis y así de paso revisas el proceso de formación de palabras) por tener un blog.
Me produce satisfacción ver que algo de lo de mi clase (Wang Fo y la belleza)sirve para la vida real.
Vivi